Cómo guardar la arcilla polimérica sin hornear entre proyectos
Guarda la arcilla sin hornear como un material que quieres volver a usar, no como restos sueltos a la espera de que vuelvas a encontrarlos.

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Guarda la arcilla sin hornear como un material que quieres volver a usar, no como restos sueltos a la espera de que vuelvas a encontrarlos. Separa los colores, protege la superficie de las pelusas y conserva el nombre exacto del producto. Una bonita mezcla de tono melocotón es difícil de repetir si sus ingredientes desaparecen con los envoltorios.
Separa por color y por uso
Mantén los tonos de piel claros separados del azul oscuro, el negro y el rojo. Reserva un espacio protegido para una cabeza a medio modelar, en lugar de meterla en una caja de recortes. Separa las porciones limpias y reutilizables de los restos que contengan purpurina, pintura o suciedad; estos últimos no deberían acabar formando parte de una futura cara sin que te des cuenta.
Puedes agrupar las porciones pequeñas en un organizador poco profundo, siempre que su material sea compatible con la arcilla. Evita apretar tanto las piezas blandas que las tapas o los objetos de al lado dejen marcas en ellas.
Comprueba el recipiente, no solo la tapa
Sigue las indicaciones de conservación del fabricante de la arcilla para elegir los envoltorios y los recipientes. La arcilla sin hornear no es compatible con todos los plásticos. Si no sabes de qué material está hecho un recipiente, averígualo antes de dejar la arcilla en contacto con él durante semanas. El envoltorio original y una bandeja compatible con tapa son un buen punto de partida.
Elige un lugar de almacenamiento alejado del sol directo, los aparatos de calefacción y el interior de un coche caliente. Una caja transparente permite identificar fácilmente el contenido, pero no lo protege del calor.

Etiqueta las mezclas que quizá quieras repetir
Anota la gama de arcilla, los colores que componen la mezcla y la proporción aproximada. Coloca una pequeña muestra junto a la nota. Si se trata de un proyecto sin terminar, añade «sin hornear» y describe el siguiente paso: «hay que integrar la unión del cuello» resulta más útil que «gato». Guarda los registros de horneado en otro lugar para que no se confundan las muestras sin hornear con las terminadas.
Haz una pequeña comprobación antes de retomar el trabajo
Comprueba si hay impurezas o cambios de consistencia antes de incorporar la arcilla guardada a un proyecto detallado. Trabaja primero una pequeña porción siguiendo la rutina de acondicionado. Si un material se comporta de forma inesperada, compáralo con una porción nueva del mismo producto en lugar de intentar compensarlo con un líquido sin identificar.
Al terminar una sesión, deja claro cuál será el primer paso del día siguiente: un proyecto etiquetado, la arcilla limpia que le corresponde y las pocas herramientas que necesita. Ese hábito ahorra más tiempo que una gran colección de restos sin identificar.
